La semana pasada se daba en Madrid el pistoletazo de comienzo de Cibeles Fashion Week. Ya hemos podido ver algunas de las colecciones más esperadas, como la de Jesús del Pozo, y ahora toca repasarlas minuciosamente para ver qué nos espera la próxima temporada.
Abría Cibeles una colección de inspiración setentera con tintes tropicales de la mano de Roberto Verino, con monos, vestidos ligeros y vaporosos y transparencias que se suman a brillantes y cuidados vestidos de cóctel en una colección que invita a la mujer actual a vestir los tonos del cielo, desde la puesta de sol hasta el amanecer, con algunas pinceladas negras.
La colección póstuma que nos ha dejado el gran Jesús del Pozo es una muestra de sobriedad y minimalismo, que tanto promovió el diseñador. Inspirada en las divas de antaño, el diseñador las vistió con looks monocromáticos, con puntuales estampados florales en sus vestidos de noche.
Monocolor en tonos vibrantes daban el éxito –merecido- a la colección de Duyos para la próxima primavera. Monos con pata de elefante, vestidos con gran movimiento, prendas fluidas, transparencias y shorts africanos se veían en crêpe de seda y lana, muselina, satén y lanas frías y secas, consiguiendo así looks perfectos para la primavera por su ligereza y sus tonos.
Tonos suaves y lino en una silueta tipo años 50 protagonizan la colección de Adolfo Domínguez. En ella vemos de nuevo entre sus estampados las libélulas que tanto gustan a su hija Tiziana y capullos en flor. Looks desenfadados en tonos suaves con toques de color nos presentaban un estilo preppy con asimetrías y superposiciones sobre faldas y parcas en tonos pastel.
Vestidos de gasa vaporosos, tejidos brillantes y mezcla de tonos flúor con tonos pastel nos hacen olvidar la faceta más folklórica de Victorio&Lucchino (por fin, para mi gusto) con prendas degradé y destellos tornasolados, en una colección en la que también tienen cabida rosetones de flores en sus vestidos de noche.
Colores saturados conjugados con blanco y negro conforman la paleta cromática de la colección de Ángel Schlesser, ganador del Premio L’Oreal en la pasada edición de Cibeles, que bajo un patrón oversize convierte al mono en prenda imprescindible de su colección junto a looks muy urbanos, estampados florales, efecto plastificado en algunas prendas y vestidos a la altura de la rodilla.
Teresa Helbig presentó vestidos volátiles cortados con estructurados patrones en napá, lamé y destacando el tejido de piña. La paleta de color hacía contrastar el beige y los tonos nude con rosa, morado y esmeralda en tejidos brillantes que hacían de su colección una mezcla de romanticismo y modernidad.
Sobra decir que el color es la clave de cualquier colección de Ágatha Ruiz de la Prada, reinventado esta vez en prendas oversize, conjuntos de silueta lady, transparencias y geometría. En esta ocasión, y puedo prometer que no me suele pasar, puedo admitir que me pondría prendas de su colección, como shorts de cuadros vichy, faldas monocolor en tonos flúor o algunos de sus ligeros vestidos veraniegos. Lo más destacable de ella, vestidos de noche cortados en delicadas organzas con pequeños corazones y desflecados que rompen con la estética general de la colección.
¿Con qué colecciones os quedáis de este primer repaso a lo visto en Cibeles?
En la otra cara de Cibeles, teníamos a multitud de celebrities como Nieves Álvarez, Esmeralda Moya, MªJosé Suárez, Úrsula Corberó, Carmen Lomana, Tania Llasera o Chenoa.
También la modelo Eugenia Silva, con un fantástico vestido en fucsia, Paula Vázquez, de nuevo Tania Llasera en otra jornada de Cibeles junto a Boris Izaguirre, las deseadas presentadoras Pilar Rubio y Romina Belluscio, ambas admiradoras de la corsetera Maya Hansen, la famosísima blogger Gala González acompañada por la dj Miranda Makaroff, Ana Rujas y el periodista Iñaki Gabilondo que no quiso perderse el desfile de Jesús del Pozo.
Y de entre las celebrities, ¿quiénes os parecen las mejor vestidas para la ocasión?